Nació en Bogotá, pero su sangre tiene un revuelto de Risaralda y Tolima. Su cabeza también tiene un revuelto, pero intenta callar un poco el ruido escribiendo, más como un ejercicio terapéutico que literario. Ama las plantas, el viento fresquito de la tarde cuando empieza a caer el sol, media vida suya es la música y es noctámbula por excelencia. Su cabeza activa en la noche no entra dentro de un horario laboral regular, así que debe tomar cosas para dormirse y adaptarse a la normalidad. Al menos, hace el intento.