Me encanta escribir, pero me cuesta demasiado poner en palabras lo que soy. Creo que todo gira alrededor de estas palabras, todo lo que escribo no es más que una extensión de mí mismo y todo lo que soy no es más que una compilación de lo que escribo. También creo que el mundo está hecho de palabras y que está constituido detrás de nuestros ojos, de modo que es deber de todos nosotros construir una narración que le dé sentido. Por mi parte, me preocupo por la fe, la moral, la identidad, la emocionalidad, la animalidad y la existencia del ser humano; sin embargo, no dejo de ver a todas las primeras como caras distintas de lo último.